domingo, 11 de octubre de 2009

HOMBRES TRABAJANDO




     Por Joaquín Peña Arana


     Sabemos tan poco del cine francés


     Tan acostumbrados estamos al cine gringo que, cuando nos cae alguna cinta de la península europea, nos parece cosa rara,lenta, aburrida, oscura. No es para tanto. En algún Tour de Cine Francés vi hace unos años “Hombres Trabajando”, también conocida como “Obras en Casa” o su título original, “Travaux, on sait quand ça commence...”. Es buena. Comedia francesa con toque de contenido social donde, a través de la abogada de migración Chantal Letellier, se refleja el estado de los emigrantes ilegales en la Francia de hoy. El título obecede a la remodelación que ella hace de su antiquísimo departamento, para lo cual contrata a un grupo de ilegales que le arman un desmadre. Suena simplón pero la forma de resolver el argumento no se arroja a los lugares comunes, hubo trabajo de guión. Lo del simbolismo en el estilo de litigar es un buen puntacho y la película tiene una sorpresilla al último.


     Sabemos tan poco del cine francés. Carole Bouquet, quien encarna a la abogada, es una actriz con amplia trayectoria. Cuando la vi en su papel, ignoraba que ella fue dirigida por Luis Buñuel en El Discreto Encanto de la Burguesía, fue chica Bond en Sólo Para Tus Ojos, estuvo en manos de Ford Coppola en su tajada de Historias de Nueva York, tiene más de cuarenta películas en su haber además de obras de teatro y hasta apareció en el episodio final de Sex and the City. En algún momento fue pareja de Gerard Depardieu en el cine y en la vida real. Es posible que la haya visto en alguna película sin darme cuenta o como modelo en algún anuncio de Chanel.


     En realidad, sabemos tan poco de cine.


domingo, 4 de octubre de 2009

ÁNGEL GARASA





     Por Joaquín Peña Arana 


     Claro que tiene nombre

     Lo considero uno de los rostros más conocidos de nuestra cinematografía. En algún momento de nuestras vidas, en los últimos setenta años, en el cine o en la tele, lo vimos aparecer haciendo los más disímbolos papeles. Siempre detrás, rara vez en protagónico.

     Mi curiosidad brotó hace algunos años, casualmente veía una película española y lo vi aparecer a lado de una veterana actriz que relaciono con Marisol. Fue hasta hace unos días cuando decidí salir de dudas. Pude comprobar que esa mujer se llamaba Isabel Garcés y que el nombre de él era Ángel Garasa. Incongruente que habiendo realizado una carrera tan prolífica en radio, teatro, cine y televisión, exista tan poca información disponible en línea (si no fuera por los buenos oficios del ponderado Wikipedia) y que en vez de un mundo de datos me encontrara con fotografías de su sepulcro.

    Ángel Garasa vivió el dolor del exilio durante la Guerra Civil Española, por esa razón llegó a nuestro país en 1937. Aquí le tocó una época formidable. El cine mexicano fue prolífico, las pantallas se llenaron de Cantinflas, los hermanos Soler, Jorge Negrete, Pedro Infante, María Felix, Miroslava, hasta con Buster Keaton coestelarizó. Murió en 1976, en la Ciudad de México.  Dirán ¿y qué onda con él, a nosotros qué? La respuesta es sencilla : actores como Ángel Garasa también construyen el cine. Vale. 



lunes, 28 de septiembre de 2009

¡VIVA ZAPATA!





     Por Joaquín Peña Arana


     No inventen, ¿cómo que Marlon Brando? 

     Ya  sé que aunque haya sido un rajón Elian Kazan fue un genio de la cinematografía que nos legó joyas como ésta, porque ¡Viva Zapata! es una gran película. Aquí el asunto es Marlon. Tanto él como Kazan venían de vivir un exitazo con Un Tranvía Llamado Deseo, quizás fue eso lo que motivó su elección para encarnar a Emiliano Zapata. 

     Posiblemente si yo fuera español, argentino, africano, francés o ruso, vería una actuación monumental, animal, orgásmica, pero ¡chin!, soy mexicano, y como la historia de Zapata me es familiar quedé con el ojo cuadrado cuando atestigué lo que me parecía cosa de locos : ¿Marlon Brando de Zapata? Lo he visto en sus otros papeles : Julio César, Napoleón,  don Vito ó viudo seductor que usa mantequilla y baila tango. Todos maravillosos. Pero nomás de ver su maquillaje y peinado qué onda.

Durante toda la película está en miscasting, el resto del elenco se ve y siente bien en sus respectivos papeles, por algo Anthony Quinn se ganó el Oscar por actuación secundaria (es más, creo que da mejor el gatazo como Zapata que Brando), hasta Jean Peters se ve creíble, me recuerda a una de nuestras estrellas del cine mexicano cuarentón, el único extraño es ese Francisco I. Madero que escogieron, ¿no se echaron un clavado al Archivo Casasola? En cuanto al rigor histórico al menos el escritor John Steinbeck se tomó la molestia de documentarse, el detalle de Zapata negándose a sentar en la silla presidencial es notable.

No digo que no vean ¡Viva Zapata! sino que se la tomen tranquila.  O a lo mejor estoy siendo demasiado papista, total, es Marlon Brando. Todo se le perdona.