lunes, 2 de agosto de 2010

SHREK PARA SIEMPRE






Por Joaquín Peña Arana

Para Génesis.


     El punto de partida es predecible pero vale la profundidad del planteamiento: si nos cansamos de la vida que llevamos ¿éramos más felices antes?

Porque cuántos papás  se habrán vistos reflejados en el rostro de ese Shrek que se fue agrietando prisionero de la rutina, dañado en su honor de ogro, reducido a mundano padre de familia. ¿Esos papás serían más felices antes, cuando eran solteros, hacían de su vida un papalote y tenían la libertad de pasarse por las armas a cuanta vieja se les atravesara?

Pero, hey, la gran diferencia es que Shrek descubre que, en realidad, la vida actual, no la de antes, es la verdadera.  Cuando desafía a su hoy para crear un hoy alterno el resultado es la aniquilación de lo anteriormente construido que, con sus defectos o virtudes, era la elección correcta.

Recuerdo a un guardia de seguridad que, ya hace tiempo,  me pidió un aventón cuando salí del trabajo. De repente, a medio camino, hizo un gesto de profunda desesperanza al tiempo que expresó una frase cargada de tristeza: “tener que llegar con la vieja”. Inmediatamente, me invitó nos fuéramos a una cantina. Yo lo dejé en la avenida a la cual le prometí llevarlo. Se bajó con el signo de la derrota.

     Si lo equiparamos con la realidad de Shrek, el ogro debe dárselas no sólo de afortunado sino,además, ser capaz del hallazgo de la felicidad. Antes, tuvo que probar el amargo sabor de la ausencia.

Shrek 4, Shrek Capítulo Final o Shrek Para Siempre, cualquiera que sea el título con el que llegó a nuestras pantallas, es un producto de mejor acabado que su predecesora. Si en verdad es el cierre de la historia, es una elección acertada. Verla en 3D es otro rollo. Sin afanes fetichistas pero todavía no me puedo quitar de la cabeza a la Fiona guerrera. ¿Habrá una así en la vida real? Eh, mejor me detengo, no vaya a pasarme como a Shrek y mi deseo se vuelva realidad.




domingo, 25 de julio de 2010

EL RETORNO DE GUILLERMO ARRIAGA





     Por Joaquín Peña Arana

     Posiblemente en algún momento les ha tocado conocer a alguien que gusta de llamar la atención y quiere sorprender con una anécdota interesante, el detalle es que cuenta lo mismo pero a diferentes personas, como quien repite un discurso, quizás porque no tiene algo más sólido en el  morral.   Por supuesto espero no sea el caso de Guillermo Arriaga. Tuve oportunidad de ver algunas de las entrevistas que ha dado en ocasión al estreno en nuestro país de Fuego, cuyo tíulo original es The Burning Plain (La Planicie en Llamas) y en al menos dos contó lo mismo.

Si mal no recuerdo dijo que había ido a dar un taller a Los Ángeles (me parece) y un director escribió en el guión que le mostró algo así como “y ahora los actores entran e improvisan”. Y era todo.  Extrañado, le preguntó al respecto y el director le dijo “sí, que improvisen, como en Amores Perros”. Para las ´pulgas de Arriaga. Inmediatamente – y supongo que hecho una furia aunque eso no lo especificó en las entrevistas – le aclaró que cada línea había sido escrita por él.  “Ah caray, yo pensé que habían improvisado, como se ve tan natural”.

Fuego es la primera de Arriaga como director. Acostumbro no enterarme de la trama y procuro no leer mucho de la película para estar abierto a lo que veré en la pantalla pero, aquí en particular, hay algo de expectativa.  ¿Qué veremos? ¿Se repite otra vez el azar como factor que entreteje a personajes disímbolos y alejados entre sí? ¿Será una variante de Amores Perros, Babel o 21 Gramos, con flashbacks de dar miedo y diálogos revueltos a diestra y siniestra para evidenciar originalidad y seso intelectual? Correcto, no olvidemos que no se dedica a hacer guiones fáciles de consumo hollywoodense, hay que ir preprados.  Habrá que estar pendiente para verla, especialmente su duración en cartelera, aquí donde vivo apenas acaba de llegar la de Diego Luna, Abel, y las películas de esa especie muy a fuerza duran la semana.





domingo, 18 de julio de 2010

SECTOR 9





     Por Joaquín Peña Arana


     La segregación es la primera y fácil lectura. Es lo que salta a la vista. Como no pensarlo, están en Johannesburgo, donde ya tienen sus propias tensiones raciales agravadas por la llegada de casi dos millones de alienígenas famélicos, violentos e incultos.

     Wikus van de Merwe es hasta cierto punto predecible: su pulcritud extremus nos está diciendo desde el principio que algo le va a ocurrir. No es tan dificil adivinarlo. Pero como dicen en el lugar donde vivo, mas sin embargo eso no demerita el sobresaliente trabajo que realiza el actor Sharlto Copley (quien de repente me recuerda a Steve Carrell) en el proceso de alejarse del personaje inicial, un burócrata quien es nombrado el responsable para desalojar a  los langostinos - como son llamados los alienígenas despectivamente -  hasta que las circunstancias lo vuelvan mental y físicamente uno de ellos.

     Sector 9 es una película de estereotipos, sin que esto signifique denostarla. Al contrario, es un filme sobresaliente en su narrativa, estructura, realización. Sí, los blancos son lo que mandan, tienen el control y las armas, son crueles y ambiciosos, pero ¿y los nigerianos, sádicos, supersticiosos? ¿Qué tal si un día Canadá hace una película semejante y los malos malos malos son una sarta de mexicanos incultos que se la pasan chupando, maldiciendo y causando destrozos? Los langostinos no son tampoco peritas en dulce pero resulta que entre los cientos de miles hay dos o tres pensantes, es más, son científicos que han invertido 20 años para intentar salir del planeta. Me suena como la historias de éxito de algunos cientos de mexicanos en Estados Unidos confrontada con la de los otros miles que viven en el círculo de 9 a a 5, de la ayuda social o que se caracterizan por llegar a un barrio y convertirlo en un microcosmos de ruido, desorden y suciedad.  

     En sí, la segregación racial en Sector 9 es sólo una parte de la trama pero no es la trama en sí. Me recuerda a Robocop o El Vengador del Futuro en algunos sentidos. Detrás de la historia y el protagonista cuya vida común es alterada, prevalece la exacta certeza que todo gira alrededor del poder,la dominación,el dinero. No importa cuántos mueran.