domingo, 31 de enero de 2010

NAVAJEROS/DULCES NAVAJAS





     Por Joaquín Peña Arana


     Fenómeno del cine quinqui
    
    
     En general, Navajeros es una película regular, no tan mala como pretenden algunos, sí llena de situaciones fuera de lugar que no parecen explicarse, a lo mejor eso es parte de su atractivo.  El Jaro fue real, su nombre era José Joaquín Sánchez Frutos, un notable delincuente juvenil quien ya era famoso en España cuando murió en 1979, a los 16 años. Fue el cineasta Eloy de la Iglesia quien tuvo la idea de filmar una película basada en su vida, para lo cual buscó a personajes de barrio a fin de  otorgarle autenticidad a la cinta, así fue como localizó al protagonista, José Luis Manzano, quien tendría en su carrera como actor un vertiginoso ascenso y una caída infernal. Navajeros fue su gran salto.

     En 1980 debió ser de escándalo el desnudo integral, el lenguaje procaz, la trama, las drogas, hay de todo, incluso las peculiares apariciones de tres representantes de nuestro cine.  ¿Cómo fue que Isela Vega, Jaime Garza y Verónica Castro se involucraron en esa cinta? Para el personaje de Vero bien pudieron haber encontrado a cualquier chava española, Jaime Garza no sobresale, la única que se voló la barda fue Isela Vega en su doble papel de amante/madre postiza del Jaro. 


     Hay elementos que recuerdan mucho a Naranja Mecánica pero debe reconocérsele que, por ejemplo, se adelantó a Kids en ciertos aspectos.  La escena donde decenas de chavos buscan vengar a su jefe es de antología, remite a Los Guerreros.  Navajeros es representativa de un género español denominado quinqui, aquí en México la cinta fue conocida como Dulces Navajas y no, al menos en la versión que vi, Verónica Castro no aparece en canicas.



     

domingo, 24 de enero de 2010

EL INFORMANTE (THE INSIDER)




     Por Joaquín Peña Arana 



    La fama dura 15 minutos, la infamia dura más

    Si en Estados Unidos tienen – o tenían, ya no sé – como fuente sagrada y verdad única es al programa 60 Minutos (aquí en el país tuvimos nuestra versión mexicana, copia al carbón, con Juan  Ruiz Healy, ¿se acuerdan?) y a Mike Wallace una especie de dios del periodismo. Y sin embargo  aparece, allá en 1999, una película sobre cómo 60 Minutos sucumbió a la presión de una industria tabacalera y Wallace,quien es retratado como un tipo pedante y enfermo de soberbia, se inclina por lo que coloquialmente le denominan allá cuidarse el trasero.   


     ¿Qué tan cierto es todo lo que nos cuentan? El cine nos ha ayudado a tener un acercamiento a hechos históricos pero también ha manipulado, alterado, falseado por omisión, con alevosía o por simple y banal descuido. El Informante, en sí, es una gran película y sin embargo a la empresa tabacalera Brown & Williamson no le pasó gran cosa, sólo se transformó, ahora se llama Reynolds American Inc. y según la buena amiga Wiki  es la segunda compañía tabacalera más grande de Estados Unidos.  Hay un par de documentos sobre los hombres de 60 Minutos que pueden ofrecer algo de contexto en el caso :




     Y por supuesto, si algo hace a El Informante una película extraordinaria fueron las actuaciones de Pacino, Russell y Christopher Plummer, bajo la batuta de Michael Mann. Al tiro con la música, es de Lisa Gerard, Pieter Bourke,Gustavo Santaolalla, Massive Attack, entre otros sobresalientes.  

domingo, 17 de enero de 2010

LOS COMEDIANTES






    Por Joaquín Peña Arana


    Lo de Haití no es de ahorita


     En el desarrollo de la película caemos en el lugar común de hombres y mujeres blancos en un entorno exótico, ese que tanto le encanta o encantó a Hollywood reproducir. Elizabeth Taylor y Richard Burton, la pareja clave en una obra cinematográfica de muchos nombres famosos, como Alec Guinness;  Peter Ustinov; Graham Greene, autor de la novela y adaptador; el director Peter Glenville.


     Es el tipo de película que no suele quedarse en la memoria de muchos, de hecho tal parece que en su momento pasó sin pena ni gloria, y eso que estamos hablando de Liz y de Richard como protagonistas, pero en estos tiempos bien valdría echarle un vistazo para que, de alguna forma, el cine nos ofrezca siquiera una ligera idea de por qué Haití está como está. Claro,con las reservas del caso.


     Si bien las películas de alguna manera medianamente nos cultivan en temas como la historia, el arte o la política, no olvidemos que el cine suele ser re bueno para sacar de contexto las cosas, pero en este caso, acercarnos a partir de una historia de drama, romance y espionaje a la Haití de Papa Doc Duvalier resulta impactante. Más allá de lo nos cuenta la trama, en la realidad los Tonton Macoute eran (o son) un cuerpo paramilitar terrible, brutal, despiadado.


     Si esto es en la pantalla ¿cómo habrá sido en la realidad?