lunes, 31 de mayo de 2010

DENNIS HOPPER





      Por Joaquín Peña Arana

  Lo confieso: no reconocí a Dennis Hopper cuando vi Rebelde sin Causa. No lo hubiera reconocido nunca. Ese jovenazo con aspecto de Jerry Lee Lewis estaba muy lejos del fotógrafo loco que vería después en Apocalipsis Ahora. De hecho, a Dennis lo ubiqué siempre como el tipo de actor recurrente al estilo de John Lithgow, apareciendo aquí y allá de manera constante.

Lo mismo lo vi en películas juveniles del tipo Mi Proyecto Científico, en Máxima Velocidad con Sandra y el amor platónico de amiga Nidia o haciéndola de  malo en Mundo Acuático.  Si me quedara con eso pensaría que Dennis Hopper fue sólo un actor de carácter que, de repente, llegó a tener muy buenos papeles y se convirtió en parte de la élite de sobresalientes donde habitan tipos como Willem Dafoe o Harvey Keitel.

Hasta donde sabemos ya la tenía hecha en 1969 con Easy Rider, le fue extraordinariamente bien, un golpe medio orsonwelliano en el sentido que debutó como director, se autodirigió y creó una obra de perdurable influencia. Mas sin embargo -  como dicen donde vivo -  no se recuperó hasta muchos años después. Vino entonces el segundo aire con Apocalipsis Ahora, más tarde Colors y bueno, de ahí en adelante se sostuvo formando parte de esa generación de actores maduros que contribuyen a respaldar alguna producción de temporada o a reforzar algún proyecto con base en el prestigio que le precedía.

Qué mal verbo que tenga que marcharse para que uno se aviente un clavado en su legado. 

domingo, 23 de mayo de 2010

¿GAEL E IÑÁRRITU YA FREGARON?






     Por Joaquín Peña Arana

     Encontrábame el fin de semana viendo la final de la Liga de Campeones entre el Inter y el Bayern. En el medio tiempo fue transmitido un anuncio de Nike que, desde su inicio, me sorprendió por su estructura narrativa, un cuasi Corre, Lola, Corre futbolero.  Noté que el comercial, titulado Write The Future,  iba más allá de los habituales 20 o 30 segundos.  La intensidad de su ritmo, su historia, su vorágine visual ya habían capturado mi atención cuando apareció algo que me dejó con el ojo cuadrado.

     De repente, entre las súperestrellas del fútbol mundial, apareció Gael García Bernal.

     En la parte que corresponde a Cristiano Ronaldo hacen referencia a una película biográfica  y con todo descaro vemos “Gael García Bernal como Ronaldo”. ¿Y qué tendría de peculiar que el otro charolasta hubiera salido en el comercial?, preguntara alguien.  Oigan, fue estrenado en plena final de la Liga de Campeones, lo vieron millones en el mundo. Millones vieron a Gael. Un anuncio de esa envergadura predispone a pensar que sólo aparecen en él lo más selecto de lo más selecto. Entonces, que salga Gael ¿qué implica?

     Al investigar sobre Write the Future, otra novedad: fue dirigido por Alejandro González Iñárritu. Eso explicaría la aparición de Gael. ¡Ese es mi compadre, yo quiero que salga en el anuncio, es mi cuate! Pue que. En todo caso,  Alejandro no se iba a arriesgar a meter a cualquier mono. Escogió a Gael porque Gael ya brilla, lo quieran reconocer o no sus detractores.  El anuncio aparece justo en el momento en que Gael está en Cannes como presidente del Jurado para la Cámara de Oro y Alejandro compite por la Palma de Oro.

     A lo mejor sí están en otro nivel y no nos hemos dado cuenta o, peor aún, no acabamos por aceptarlo. 

domingo, 16 de mayo de 2010

¿QUÉ GANAMOS CON FRACASAR EN CANNES?




      Por Joaquín Peña Arana


    Pregunto lo anterior porque tal parece que esa es la consigna entre los pocos, poquísimos, que se están ocupando de la presencia mexicana en Cannes.  Ya sé que el común de la gente idolatra las películas gringas pero en cine, ni dudarlo: decir que se partcipó en Cannes todavía continúa siendo sinónimo de rompemadres. Luego entonces ¿por qué, aquí en nuestro país, ya he escuchado voces que censuran al grupo que nos está representando y parecen gozar con echarles la sal?

     “Qué carajos hace ahí el tarado de Gael, cómo que es jurado, por mí que lo truenen”, “ese trinche de Diego Luna no sabe dirigir ni su vida, además habla puras idioteces, por mí que lo hagan miscua”, “¿películas mexicanas en Cannes, cuáles, a poco hay?, porque yo no veo cine mexicano, es pura basura”.  Está bien, yo tampoco no me la creo cuando Diego y Gael andan por ahí opinando sobre la realidad mexicana.

     En cambio, si Gael lo hace bien como presidente del jurado de la Cámara de Oro, Diego recibe elogios por su Abel, Alejandro González Iñárritu retoma un nuevo aire con su Biutiful, además de Jorge Michel Grau, Michael Rowe, los cortometrajes de  Revolución y Señora Pájaro, ¿qué daño nos hace? Al contrario, beneficia y permite la continuidad de la cuasi perenne reconstrucción de nuestro cine. Ah, aparte, se está promocionando Jalisco como una especie de Cinecittà mexicana para que grandes producciones vengan a filmar (mientras no acaben de darle en la torre al lago de Chapala o hagan un ecocidio como en El Salto de Juanacatlán).   Entonces, si todo sale bien ¿qué podemos perder?