sábado 5 de diciembre de 2009

¿HACIA DÓNDE VA TARANTINO?




     Por Joaquín Peña Arana

    Pues parece que agarró vuelo

     Porque el rumbo que ha tomado a partir de Bastardos Sin Gloria antoja meterse en el ropaje de vidente y pretender adelantarse a las cosas para profetizar sus primeros pasos hacia un cine más maduro, íntegro, un desprendimiento del Tarantino tradicional hacia otro con una visión más hecha de su estilo, estructura narrativa y construcción de sus personajes.

     Y no quiero decir que Tarantino va a dedicarse a corto plazo a dirigir historias opuestas a las que nos tiene acostumbrados. Claro que continuará la violencia gratuita, la sangre, los balazos, los diálogos larguísimos y elaborados pero en Bastardos sin Gloria se nos fue por el túnel del tiempo, dirigió en escenarios distintos a sus ambientes urbanos de cajón, jugó en dos y tres idiomas y hasta se dio el lujo de reescribir la historia.

     ¿Es ésta su mejor película?, difícil para mí precisarlo. Habrá quien lo desmerezca no por sí mismo sino porque Tarantino le cae mal (ustedes saben mejor que yo que así de profundo es el juicio de algunos que se dedican a esto de comentar películas) pero el buen sabor de boca que me dejó Bastardos sin Gloria recae en haber atestiguado una cinta que se aleja del resto de sus obras y a la vez continúa conservando su sello personal. Tal vez sea el inicio de algo bueno.

     PD : No puedo dejar de comentar el buen puntacho de haber expropiado el nombre de una de nuestras glorias para convertirlo en personaje. ¡Salud, Hugo Stiglitz, donde sea que te encuentres!






   

domingo 29 de noviembre de 2009

¿QUIERES SER JOHN MALKOVICH?



  
     Por Joaquín Peña Arana 


    ¿No te gustaría ser mejor Joaquín?

     Desde que la vi lo que me quedó en el pensamiento  no tiene que ver con la posibilidad de penetrar ya no en la  mente ni en los pensamientos de otra persona – si se trata de un genio de la actuación ¡qué maravilla! – o  asumir la identidad de alguien. Lo que he pensado es algo que se relaciona con la percepción de la masa. 

     La aventura de Craig y su esposa Lottie inicia como una superposición de planos existencialistas que, como si de una teoría alternativa del caos se tratara, los lleva a descubrir que sí es posible ser otros y no quienes son, y qué mejor que ser John Malkovich.  Aquí, Spike Jonze y Charlie Kaufman realizaron su primera colaboración, la de Jonze una forma de dirigir que no necesariamente se repite en sus obras (Jackass no es precisamente Malkovich II) y Kaufman en cierta forma se ha mantenido fiel a su estilo onírico de escribir y producir. Uno de los detalles admirables es que el propio Malkovich aceptara no solo actuar sino pariodarse a sí mismo (Kaufman lo haría posteriormente y sin piedad en la que conocemos en español como El Ladrón de Orquídeas) o que Cameron Diaz aparezca desprovista de glamour, en ese 1999 y se había convertido en la predilecta del momento por culpa de Locos por Mary.

     Pero el punto que quiero abordar es el siguiente : ¿es el talento o el nombre?, porque desde que vi ¿Quieres Ser John Malkovich? me he cuestionado el planteamiento que se sugiere tras su metamorfosis de actor a titiretero : ¿el éxito fue en realidad producto de un Craig proyectado y multiplicado por equis potencia gracias a la fama de Malkovich o es en realidad la fama de Malkovich la que se impone? Vista desde esa perspectiva la película no parece tan fuera de este mundo : la vida real también es así.     

domingo 22 de noviembre de 2009

DETRÁS DE LA CÁMARA







     Por Joaquín Peña Arana 


     Algunos también saben hacer buenas películas


     Lo que me llamó la atención, además de la película en sí, fue ver a la hora de los créditos quien dirigió El Amor Tiene Dos Caras : Barbra Streinsand.  “Ah chispiajos”, pensé, y no porque la considere incapaz de colocarse detrás de la cámara, de hecho ya había demostrado su capacidad en Yentl, pero al observar detenidamente el desarrollo de la película me pregunté qué tanta capacidad puede tener un actor o actriz para hacer una película más allá de únicamente interpretarla.

     Recuerdo que, antes, los versados en la teoría y crítica del cine consideraban toda una proeza el que un actor fuera a la vez director e incluso guionista o musicalizador  – “cine de autor total” le llamó Leonardo García Tsao en alguno de sus libros, citando a Chaplin como prototipo – pero de unos años para acá se han multiplicado los ejemplos. A Clint Eastwood no le ha ido tan mal desde que debutó en 1971 con Play Misty for Me, incluso ya le es muy normal dirigirse.  Mel Gibson es otro, sólo ha hecho cuatro pero es evidente que domina con creces la materia. Robert Redford no dirige con mucha frecuencia pero desde Ordinary People para acá sus películas han sido muy bien recibidas. A Kevin Costner no le ha ido bien desde el campanazo que dio con Danza Con Lobos,el truene que tuvo con Mundo Acuático estuvo muy grueso. Robert De Niro dejó correr mucho tiempo entre 1993 con A Bronx Tale hasta el 2006 con El Buen Pastor, pero la segunda entrega fue fabulosa.  Y así me la puedo llevar : Emilio Estevez con Bobby, Warren Beatty, Ben Stiller. Para cuándo acabar.


    Alguien dirá que tienen toda la fuerza de Hollywood a su alrededor y por eso no les resulte tan complicado hacer una película si están rodeados de gente que ya sabe lo que tiene que hacer. Pue que sí, pero bueno, ahí tienen a Andy García con Cachao, como que la dirección no se le da. Qué se le va a hacer. 

sábado 14 de noviembre de 2009

CHE : EL ARGENTINO




      Por Joaquín Peña Arana

     Rompecabezas de un ícono


     El primer avance que vi de esta película fue un fragmento en televisión. Me quedé de una sola pieza. Se me hizo tan estremecedor ver esas imágenes de la guerrilla en la sierra cubana en tono verdoso, como de película gastada, y la voz en off del Che narrando su visión de las cosas, su causa, el por qué de su lucha.

     Benicio nació para este papel, definitivamente. Sí, suena a lugar común pero en verdad es impresionante. Y aunque a Bruno Bichir lo hemos visto hasta en la sopa le queda muy bien ser Fidel, ¿alguna queja?

     Una de las virtudes de la película del filme de Steven Soderbergh es explorar la vida de Ernesto Guevara más allá de la simplona biografía cronológica sin tampoco caer en el caos de ofrecer indiscriminadamente saltos temporales aquí y allá. Los flashback, los tonos descoloridos, el uso del blanco y negro con exceso de grano, son recursos válidos que le otorgan textura, momento, sabor podría decirse.

     Si, aquí vemos cómo Ernesto y Fidel planifican desde México, la clandestinidad en la sierra Maestra, su visita a Estados Unidos y sus discursos en la ONU, éstos últimos pasajes pocas veces abordados fuera de contextos grandilocuentes e idealizados. La propia figura del Che parece contradecirse en ocasiones, con sus toques mamones (pocos, pero los hubo), aunque prevalece el otorgarle una visión de pensador, ideólogo, líder justo. Es, también, un hombre que estando casado se enamora de otra mujer. Finalmente, un hombre de carne y hueso.

domingo 1 de noviembre de 2009

EN BUSCA DE DOS MONJES






     Por Joaquín Peña Arana 


    O de plano tengo que ir a la Cineteca

     ¿Cuántas personas conoce que hayan visto Dos Monjes? La primera referencia que tuve de esa película fue allá en 1994, gracias a Somos. En vez de que la UNAM, el Canal 11, algún estudiante de post-grado o un investigador del cine mexicano realizara el primer recuento de las cien mejores películas de nuestra cinematografía, no, el interés recayó en  una publicación de espectáculos lo cual, por supuesto, nada tiene de malo y por el contrario, se agradece.

Pero estábamos con Dos Monjes. En la lista de Somos aparece en el número 94 (el número 1 lo ocupa ¡Vámonos con Pancho Villa!) y cuenta con una ficha técnica donde me entero que la dirigió Juan Bustillo Oro, fue filmada en 1934 y la califican como “una obra cinematográfica expresionista mexicana, la primera y quizá la única”.  Años después, de pura chiripa, vi unos cuantos minutos de una copia muy dañada en un canal de cable que celebraba el octagésimo aniversario de nuestro cine. Desde entonces, mi búsqueda por verla completa ha sido infructuosa.

No dudo que nosotros tengamos por ahí una o varias películas de manufactura nacional que sean el equivalente a la tan sagrada y mítica London After Midnight, y no es que Dos Monjes se me haya convertido en obsesión, pero de pronto me brotó el gusanito. Este tipo de llamado de auxilio lo he tenido que hacer de vez en cuando ante la tortuosa imposibilidad de encontrar en corto lo que busco.  Si saben de Dos Monjes, ahí les encargo. 

sábado 24 de octubre de 2009

POR LO MÁS DELGADO




     Por Joaquín Peña Arana




     Ego maldito

     En el vano intento de ordenar el terremoto de mi acervo bibliográfico, inmerso en revistas que ni recordaba, libros en espera de resurreción, periódicos que capturan pedazos del tiempo, sin querer resurgió un tema que cabilaba a raíz de una semana ríspida en lo anímico, por aquello de que la línea entre el ninguneo y la sobrevaloración es muy endeble.

     ¿Se acuerdan del caso González Iñárritu-Guillermo Arriaga? Escuchar el diálogo de ambos en la versión DVD de Amores Perros no tiene despercidio. Es tan sabrosa la forma en que nos transmiten su amor por hacer cine y la sólida relación que entre los dos existía. Nunca antes – hasta donde alcanza la memoria - se había registrado un pleito personal de ese tipo, menos entre quienes comprometieron tanta pasión para crear un proyecto cinematográfico. Queda preguntarse en qué momento la frase “me estorbas” les volvió ponzoña.

     ¿En verdad tiene razón Guillermo Arriaga cuando proclama, si no la supremacía de quienes crean la historia, sí su equiparación al de un director de cine? Échenle un ojo al número cien de Letras Libres. Carlos Cuarón escribe sobre el guionista, reconoce el desdén al que habitualmente es condenado, pide que en la campaña publicitaria aparezca su nombre junto al del director y actores y sin embargo no pierde la cabeza cuando reconoce : la gente no va al cine a ver páginas de texto en una pantalla. El cine es colaboración. Sí, hay posturas, puntos de vista, caprichos y terquedades pero, como dice Carlos, lo importante son las películas.

     Pero en el cine, como en las relaciones humanas, no hay terrenos infalibles. Qué bueno que ni González Iñárritu ni Arriaga ordenaron se eliminara el audio alterno de Amores Perros. Es como conversar la única foto que decidieron no romper en pedazos.





domingo 18 de octubre de 2009

ESCLAVO DEL ROCANROL






   Por Joaquín Peña Arana 



   Orale mi niño


  Se le podría considerar el primer reallity del rock mexicano aunque se pueden localizar  otras virtudes en esta intromisión a la intimidad Alex, Chela y El Tri. La cámara sigue a los Lora a todas partes, nos pone en evidencia que Alex es mandilón, sí, pero que disfruta eso de ser rocker : es una forma de vida, no queda duda. Con los chavos enfermos de sida, Alex dejar de ser Alex para convertirse en Alejandro, un hombre a punto de salírsele las lágrimas, a quien le puede el dolor ajeno.  Otro momento memorable es cuando, estando en Perú, él y Chela deciden renovar sus votos matrimoniales y hablan como esposos, quitándose las máscaras. Ah, y cuando están en Machu Picchu. De piel de gallina.

El producto final del director Luis Kelly desemboca en aguas mansas luego del titánico esfuerzo realizado, dicen algunas fuentes, durante tres años.  Estrenado en el 2003, podría pasarse en este momento y no hay mucha diferencia : Alex y El Tri no evolucionan, sigue gritando lo mismo, vistiéndose igual, despidiéndose cada año. Se convirtieron en una marca.

El saldo a favor de Esclavo del Rocanrol es capturar la fuerte influencia que tiene la banda y su lider para miles en México, en Sudamérica, en las poblaciones estadounidenses con presencia hispana.  Siempre pensé que exageraba pero esta vez se puede dispensar todo juicio rigorista para citar al propio Alex cuando lo afirma : El Tri es una institución.