domingo, 26 de diciembre de 2010

JESÚS DE MONTREAL





Por Joaquín Peña Arana



Recuerdo el cartel: un Jesús coronado con espinas, sentado de espaldas en una silla de director, cigarro humeante en la mano. En la silla, su nombre en puntitos brillantes.  Frente a él, una gigantesca luna llena y la ciudad de Montreal.

martes, 21 de diciembre de 2010

THE LIFE OF GENERAL VILLA







Por Joaquín Peña Arana

Ahora sí que estamos fritos: resulta que HBO y Antonio Banderas hacen más en cuanto a divulgación. Que Banderas sea Pancho Villa, de entrada, suena ridículo, pero siento honestos no lo hizo mal, aunque corporalmente no dé el kilo.

domingo, 12 de diciembre de 2010

¿LINCHAR AL NEGRO? NI QUE FUERA PARA TANTO



  

    Por Joaquín Peña Arana                    

  Quizás el gran problema de Biutiful podría ser que aparece firmada por González Iñárritu. La expectativa alrededor de su primera película post-ruptura con Guillermo Arriaga fue muy elevada y por lo visto demasiados salieron altamente decepcionados de la sala. No fue mi caso. 

domingo, 5 de diciembre de 2010

EL INFIERNO






     Por Joaquín Peña Arana

     Cierto es que batalló para la distribución de su película y le pusieron peros a la campaña de publicidad pero como que Luis Estrada se pasó en eso  de dárselas de censurado o cosas así. ¿A poco pensó que el gobierno le iba a aplaudir eso de “Nada Qué Celebrar”?

domingo, 28 de noviembre de 2010

TIN TAN



     

       Por Joaquín Peña Arana

     ¿Se acabó demasiado pronto el Tin Tan que cantaba con voz de jazz singer, improvisaba genialmente y convertía cualquier película en una obra hilarante? Hay una gran distancia entre el Tin Tan de La Marca del Zorrillo a Tin Tan en La Habana y apenas son tres años de diferencia.

lunes, 22 de noviembre de 2010

AUANDAR ANAPU





Por Joaquín Peña Arana


Nuestro cine setentero fue así. Entre las películas de Capulina, la India María, luchadores, ficheras, westerns estilo mexicano y demás curiosidades, se produjeron cintas inbuidas por los tiempos contestatarios de tintes socialistas y/o comunistas de la época. De este periodo es Auandar Anapu.

domingo, 14 de noviembre de 2010

ADICTA AL SEXO / A DIRTY SHAME





     Por Joaquín Peña Arana   


    Vista aisladamente esta cinta es pura basura gringa ,del tipo que tranquilamente podemos arrojar al cesto junto con Un Desastre de Película y otros churros. Pero resulta que ¡oh! detrás hay – o hubo – toda una suerte de expectativas que despertaron ante la más reciente entrega de un director considerado un dios vivo.  

domingo, 7 de noviembre de 2010

MÉXICO 2000






Por Joaquín Peña Arana


A la distancia parece cosa de risa cómo vivíamos con tanto miedo en México hace unos 27 años. El poder del presidente se percibía absoluto. Desafiarlo era cosa de locos, revolucionarios o valientes.  Había que ingeniárselas para hacer crítica y no terminar perdiendo la chamba, en una mazmorra o desterrado por imposición o voluntad propia. A la distancia se siente exagerada la manera para cuidar las formas, “no diga nombres”, “le habla el Señor”, “son fallas del sistema”, multiplicidad de eufemismos por doquier. En el imaginario e ideal México del año 2000 enfatizar que no hay prohibiciones (“¡dígalo, ahora nada está prohibido!”) era, en el fondo, una forma de liberación.

domingo, 31 de octubre de 2010

EL HOMBRE DE PAPEL





     Por Joaquín Peña Arana

     Originalmente iba a comentar sobre Ladrón de Bicicletas, la clásica de Vittorio de Sica, pero al momento de echarle otro vistazo a la cinta y mientras recopilaba algo de información, me concentré en el leit motiv del obrero italiano de post guerra y me llevó a recordar otra cinta, una del país.  ¿Se acuerdan de eso de “todo se arregla con un billete”? Hay una película que trata de eso.

domingo, 24 de octubre de 2010

ALEJANDRO/ALEJANDRO MAGNO





     Por Joaquín Peña Arana

     Desde que deslumbró con Salvador, Pelotón, Wall Street y JFK, los proyectos de Oliver Stone no han cuajado del todo, llevándolo o a crear falsas expectativas o incluso el menosprecio.  Alejandro Magno (o Alejandro o Alexander, como también se le conoce) es su primera película épica. Dicen los que saben que, desde muy joven, Stone sentía la fascinación por el conquistador macedonio y anhelaba hacer una película.  Ahora que lo logró, no sabemos exactamente qué tipo de historia nos quiso contar.

domingo, 17 de octubre de 2010

PECADOS DE MI PADRE

                                  Pablo Escobar y su hijo en Washington, D.C.



     Por Joaquín Peña Arana

    ¿Qué tanto liberó esta película a quien ahora se hace llamar Sebastián Marroquín,pues reconocerse como Juan Pablo Escobar le hubiera hecho imposible eso que llamamos la vida común?  Este hombre de voz suave y mirada melancólica ¿es el hijo de quien aterrorizó a Colombia y colocó a ese país como sinónimo de droga y violencia?

lunes, 11 de octubre de 2010

EL REFUGIO (LE REFUGE)



     Por Joaquín Peña Arana


     La vida para Mousse era la comodidad de un departamento sucio, tener como pareja a un músico y drogarse juntos hasta que un abrupto despertar en una sala de hospital la lleva a una realidad distinta. Lousie, está muerto. Ella está embarazada. Durante el funeral conocerá a Paul, el hermano homosexual de Louise, el cual siente simpatía por quien, hasta hace poco, era una extraña.

domingo, 3 de octubre de 2010

14º TOUR DE CINE FRANCÉS





    Por Joaquín Peña Arana

    Lo del Tour inició en 1997 con el propósito de ofrecernos una selección de películas francesas de reciente manufactura a través de un viaje itinerante por las salas de nuestro país. Desde entonces, entre tumbos, salas semívacías y problemas de promoción, anualmente aparece el cartel oficial y el folletín con las sinopsis y el calendario por ciudades.

lunes, 27 de septiembre de 2010

RETORNO A AZTLÁN




    Por Joaquín Peña Arana


     A 20 años de distancia la cinta no ha perdido su vigencia. 

     Recuerdo haberla visto en el cine en una sala con no más de diez personas, si mal no recuerdo. Vivíamos en ese entonces otra etapa del Nuevo Cine Mexicano y se produjeron varias cintas, algunas notables, otras para el olvido. Era cine que se caracterizaba por disimular hasta donde era posible la precariedad con que fue realizado.

domingo, 19 de septiembre de 2010

PELÍCULAS MEXICANAS PERDIDAS





Por Joaquín Peña Arana

    ¿Se acuerdan cuando lo de Los Olvidados y la sorpresota que nos llevamos allá por el 2001? Se compilaba material de Luis Buñuel en la Filmoteca de la UNAM como parte del centenario del cineasta y de pura chiripa fue descubierto un rollo con un desenlace no solo  diferente sino opuesto en su totalidad a lo que la película representa.

domingo, 12 de septiembre de 2010

MEMORIAS DE UN MEXICANO




    Por Joaquín Peña Arana

    Echarse un clavado a las casi dos horas de este documental puede resultar aburridísimo, maxime ahora, donde el patriotismo es  moneda de bajísima denominación, el desdén al país es deporte nacional y la zozobra diaria nuestra circunstancia habitual. Pero Memorias de un Mexicano no tiene desperdicio. 

     Sí,  suena chocante para la actualidad la narración, como si fuera lectura de cuarto año de primaria o cortometraje de intermedio de los años cincuenta,pero lo valioso está adentro de la pantalla, ese es el monumental aporte del heroico trabajo realizado por Salvador Toscano. No fue tan sólo filmar en directo ceremonias y desfiles. Se movilizó a los lugares de conflicto. Él y su grupo de camarógrafos captaron lo mejor posible el desarrollo de eso que ahora llamamos Revolución Mexicana. 

Justo en este momento, lo que más me impacta, es ver las fiestas del centenario.  No queda duda: Porfirio Díaz hizo todo lo posible para que hubieran sido recordadas como la gran celebración nacional (no contó que aparecería el revoltoso de Madero).   A la distancia, lo único que se me ocurre expresar es la tremenda envidia de no poder hacer lo mismo ahora. Se supone que el país debería estar haciendo a un lado sus diferencias, siquiera por unos días. ¿Estaríamos mejor si jamás se hubiera iniciado el movimiento de independencia?, existen quienes afirman que todo era felicidad antes que Hidalgo se pusiera a gritar.  ¿Seríamos un mejor país si Madero mejor hubiera continuado su vida de hijo de familia rica o hubiera sido eliminado por Díaz?  ¿Y qué tal aquellos que, a fuerza, querían provocar una insurrención nomás llegando el 2010? ¿Se atreverían ahora?

Sí, hay muchas preguntas qué hacerse. Hay, también, un sentido de apatía, desdén, indiferencia y, dependiendo del lugar del país donde radiquemos, hay miedo. Mucho miedo.  En tanto agarramos rumbo y buscamos en verdad qué hacer, revisemos la historia. Algo podemos aprender de ella. No vanagloriarla pero tampoco satanizarla. ¿Qué vamos a decir cuando, en el futuro, nos pregunten qué estábamos haciendo en el 2010?


domingo, 5 de septiembre de 2010

EL AÑO DE LA PESTE




     Por Joaquín Peña Arana

    El asunto de la simulación en nuestro país ha sido cosa de tradición y costumbre que se ha ido heredando por generaciones. ¿Se acuerdan cuando el PRI era omnipotente y todos hacían como que había democracia y esas cosas? Y si por ejemplos nos vamos el asunto es de epidemia: escuela, religión, sindicatos, el hogar, la pareja. La sociedad.

Si bien El Año de la Peste está más incorporada a esa época setentera donde predominaba la fuerte influencia de las películas de desastre hollywoodenses y se vivía en nuestro país el afán de hacer una especie de cine de corte político-intelectual, hoy podemos darle otras lecturas y/o significados.  La trama de una inesperada pandemia que intenta ser disimulada por el gobierno se contextualiza en una población que lo sabe: algo ocurre.  Pero, en apariencia, nada ocurre a la vez.

Los signos irrefutables brotan en las máscaras, las señales amarillas, los hombres de uniforme y rostro oculto, los muertos, la violencia. Se suma también un elemento más que unifica en un criterio único a sociedad y gobierno: la indiferencia. Recuerdo en este momento la escena de la mujer que va por la calle y pasa indiferente a lado de un hombre quien está siendo agredido.

Película que puede resultar cansada porque buena parte se va en el bla bla bla de los personajes pero con un guión de García Márquez y diálogos de Gabo, José Agustín y Juan Arturo Brennan, no podía ser de otra forma. Felipe Cazals entregó una obra de gran formato plagada de luminarias.

Sobre El Año de la Peste, el sitio Más de Cien Años de Cine Mexicano señala en la sipnosis: “por su parte, la sociedad finge que no pasa nada, mientras la ciudad se llena de cadáveres”.



domingo, 29 de agosto de 2010

REED: MÉXICO INSURGENTE




     Por Joaquín Peña Arana

     Ser el primer filme de ruptura sobre la Revolución Mexicana es la gran virtud de Paul Leduc y su ópera prima. No pretendo decir que esté sobrevalorada (aunque tampoco se descarta)  pero es indudable la gran distancia entre Reed: México Insurgente y las películas de la misma temática que le precedieron, atestadas de orquestaciones dramáticas, argumentos elocuentes e idealización. 

      El lento ritmo de la película - al punto del aburrimiento o la monotonía -  tuvieron la intepretación de autenticidad. Cine desprovisto de adornos, un cuasineorrealismo mexicano.  

¿Las fallas? Si las queremos ver: desde un Claudio Obregón que en nada se parece a John Reed; un John Reed que se presenta ¡hablando totalmente en español sin nada de acento (tómala)!; revolucionarios expresándose a veces con una pulcritud que no veo con qué cara critican a las (llamadas) telenovelas históricas.  Pero bueno, Leduc se concentró más en darle a su filme la sensación de reproducir con fidelidad (hasta donde se pudo) las páginas del libro de Reed.

¿Qué los próceres revolucionarios son mostrados demasiado humanos?, si mal no recuerdo así los vio John Reed. Leduc sólo se apegó al libro,¿no?

Vale echarle un vistazo a Reed: México Insurgente. Es una película importante. Con el tiempo los defectos de cualquier filme brotan, es una circunstancia ineludible. Apreciemos mejor la propuesta de Leduc. 



domingo, 22 de agosto de 2010

CORALINE







 Por Joaquín Peña Arana


     La libertad de Coraline es amenazada por lo menos esperado: sentirse atendida.

     Porque, en este caso, no se trata de una película donde los papás no quieren a la protagonista, en realidad, no le dan el tiempo que ella reclama. Pero no por ello Coraline es una niña triste. Al contrario. Ella es lista y está interesada en el lugar donde se ha mudado. No le gusta detenerse. Por eso atraviesa la puerta.

El asunto de cómo serían las cosas en un mundo paralelo no es nuevo en el cine pero la forma en que se aborda en Coraline patentiza la curiosidad de su protagonista pero también la pervención detrás de las apariencias.  Nos ocurre de vez en cuando en la vida real.  Las personas se muestran ante nosotros bondadosas, buena onda, risueñas, dispuestas a contagiarnos de alegría. A cambio hay un precio. 

Coraline puso las cosas en la balanza. Descubrió algo que, a sus 11 años, no sabía: ama a sus padres, a los de verdad, no a los otros.  Tendrán sus defectos pero prefiere esta realidad.  La circunstancia, entonces, es evitar que el otro mundo amenace al suyo. 

Tecnicamente, Coraline cosechó y sigue cosechando elogios desde su estreno en el 2009. Algunos se detienen en el hecho de ser la primera película stop-motion filmada en 3D, lo cual es meritorio, pero si algo aprendí del cine en tercera dimensión que vi en mi niñez y adolescencia es que de nada sirve recrear la profundidad en la imagen si no hay una historia buena qué contar.  Coraline igual pudo haber salido en dos dimensiones y no se demerita.

Para realizar esta colaboración leí algunos artículos y me encontré con elogios encendidos hacia el trabajo de Neil Gaiman, el autor de la novela que dio origen al filme, incluso lo ven como quien le partirá su mandarina a J. K. Rowling.  En tanto eso ocurre, los fans del género no deben perderlo de vista. No descartemos que ofrezca otra sorpresa por ahí. 




domingo, 15 de agosto de 2010

FANDO Y LIS






    Por Joaquín Peña Arana

     Ricardo Arjona sí que la tuvo muy bien planeada. Supo desde un principio que la fórmula para obtener su ansiada notoriedad fue tocar el tema de siempre: la religión.  Hasta eso, en vez de entrar al lugar común de echar pestes de Jesús, compuso una canción elogiándolo pero aprovecha para denostar a la institución eclesiástica y a los seguidores del culto. Resultado: el éxito.

  Lograr la notoriedad no es tan dificil cuando se carece de escrúpulos. “¿Qué dice la sociedad que no debe hacerse?, ah pues yo voy a hacer lo contrario”. Creo que es un truco, simplón, obvio pero efectivo y lo mejor de todo: funciona. Le resultó a Arjona. Le resultó también a Jodoroswsky.

  Fando y Lis es su primer filme. En 1968 fue todo un escándalo, cómo no lo iba a hacer. ¿De qué trata? Pues…Fando y Lis se adentran a un viaje a la búsqueda de la ciudad de Tar en medio de una serie de cuadros absurdos y totalmente incoherentes entre sí. ¡Pero de eso se trata, es cine provocador, cine de ruptura, cine vanguardia, cine no comercial, cine único e irrepetible (afortunadamente). Sí, sé que Jodorowsky es una especie de dios vivo para algunos que se las dan de ilustrados, ilmuninados y conocedores que les daría diarrea si los invitaran a ver La Era de Hielo o una de Ben Stiller, pero tengo mis reservas con esos que dicen hacer un cine alternativo, experimental o no sé qué tantas trinches etiquetas gustan colgarles.

  No estoy diciendo que no la vean. Disfruten de Fando y Lis si les place, o de El Topo o de Santa Sangre. Cada quien su onda. De hecho nada tengo que decir contra los que le tuvieron fe y aceptaron actuar en esas y en otras, lo mismo Juan José Arreola, Alfonso Arau, David Silva o el entrañable Héctor Martínez El Borrado. Mi bronca no es contra ellos, vamos, ni siquiera contra Jodoroswsky. Es que simple y sencillamente estoy harto que me vean la cara y me hagan perder el tiempo. Y ese sentimiento igual se aplica para las mafufadas de quienes hacen cine dizque de vanguardia que para el peor producto hollywoodense que recaude millones. 

  P.D: Jamás haré una reseña de El Topo porque prefiero mantenerme al margen de esa película por puro respeto a la memoria del Maestro 1. 




lunes, 9 de agosto de 2010

GREGG TOLAND





   Por Joaquín Peña Arana  

    Sí, de acuerdo, El Ciudadano Kane es la obra maestra de la cinematografía,  ocupa desde hace más de 40 años el número 1 de la lista de Sight & Sound y Orson Welles se consagró prematuramente con esta película.  Pero sigo teniendo algunas dudas.

Welles tenía 27 o 28 años cuando inició la filmación.  Ya era un genio creador en los circuitos del teatro neoyorquino y había aterrorizado a miles con su versión radial de La Guerra de Los Mundos. Pero ¿qué sabía de hacer películas? Sí, el cine como género para contar historias toma aspectos medulares  del teatro pero ¿saber manejar una lente, iluminar, jugar con las imágenes?  Aquí es donde entra el director de cámara Gregg Toland.

Toland ya era Toland en el cine hollywoodense cuando se acercó a Welles para pedirle lo incluyera en la filmación de El Ciudadano Kane.  No queda duda que la labor colaborativa entre ambos permitió delinear la estética de El Ciudadano. Pero insisto: Welles no era hombre de cine.  ¿De verdad aprendió el lenguaje cinematográfico en cosas de meses? Y sí se puede, claro que se puede, pero ¿a partir de eso crear una obra maestra?

Es que a veces me pregunto si en verdad Welles le decía a Toland qué hacer o si Toland simplemente se dedicó a resolverle sus broncas al joven director. “¿Qué quieres, Orson, que se vea entrar a Kane al cuarto, su esposa en la cama y la medicina en primer plano, todo en un solo encuadre? No hay bronca, le pongo un angular, ¿cómo ves?”.  De hecho, falta revisar su obra previa al Ciudadano Kane. Algunos creen ver en películas como Cumbres Borrascosas, Las Uvas de la Ira y Hombres Intrépidos los “avances cinematográficos” que se le atribuyen exclusivamente al Ciudadano: uso del angular, planos bajísimos hasta el suelo, uso del contraste, composición. 

No pretendo restarle mérito a Welles pero sí abrir el espacio para el reconocimiento de otras personas que ayudaron a construir su leyenda en el cine.  Ya han elevado a las alturas al guionista Mankiewicz. Es tiempo que se sume el mérito indiscutible de Gregg Toland.

lunes, 2 de agosto de 2010

SHREK PARA SIEMPRE






Por Joaquín Peña Arana

Para Génesis.


     El punto de partida es predecible pero vale la profundidad del planteamiento: si nos cansamos de la vida que llevamos ¿éramos más felices antes?

Porque cuántos papás  se habrán vistos reflejados en el rostro de ese Shrek que se fue agrietando prisionero de la rutina, dañado en su honor de ogro, reducido a mundano padre de familia. ¿Esos papás serían más felices antes, cuando eran solteros, hacían de su vida un papalote y tenían la libertad de pasarse por las armas a cuanta vieja se les atravesara?

Pero, hey, la gran diferencia es que Shrek descubre que, en realidad, la vida actual, no la de antes, es la verdadera.  Cuando desafía a su hoy para crear un hoy alterno el resultado es la aniquilación de lo anteriormente construido que, con sus defectos o virtudes, era la elección correcta.

Recuerdo a un guardia de seguridad que, ya hace tiempo,  me pidió un aventón cuando salí del trabajo. De repente, a medio camino, hizo un gesto de profunda desesperanza al tiempo que expresó una frase cargada de tristeza: “tener que llegar con la vieja”. Inmediatamente, me invitó nos fuéramos a una cantina. Yo lo dejé en la avenida a la cual le prometí llevarlo. Se bajó con el signo de la derrota.

     Si lo equiparamos con la realidad de Shrek, el ogro debe dárselas no sólo de afortunado sino,además, ser capaz del hallazgo de la felicidad. Antes, tuvo que probar el amargo sabor de la ausencia.

Shrek 4, Shrek Capítulo Final o Shrek Para Siempre, cualquiera que sea el título con el que llegó a nuestras pantallas, es un producto de mejor acabado que su predecesora. Si en verdad es el cierre de la historia, es una elección acertada. Verla en 3D es otro rollo. Sin afanes fetichistas pero todavía no me puedo quitar de la cabeza a la Fiona guerrera. ¿Habrá una así en la vida real? Eh, mejor me detengo, no vaya a pasarme como a Shrek y mi deseo se vuelva realidad.




domingo, 25 de julio de 2010

EL RETORNO DE GUILLERMO ARRIAGA





     Por Joaquín Peña Arana

     Posiblemente en algún momento les ha tocado conocer a alguien que gusta de llamar la atención y quiere sorprender con una anécdota interesante, el detalle es que cuenta lo mismo pero a diferentes personas, como quien repite un discurso, quizás porque no tiene algo más sólido en el  morral.   Por supuesto espero no sea el caso de Guillermo Arriaga. Tuve oportunidad de ver algunas de las entrevistas que ha dado en ocasión al estreno en nuestro país de Fuego, cuyo tíulo original es The Burning Plain (La Planicie en Llamas) y en al menos dos contó lo mismo.

Si mal no recuerdo dijo que había ido a dar un taller a Los Ángeles (me parece) y un director escribió en el guión que le mostró algo así como “y ahora los actores entran e improvisan”. Y era todo.  Extrañado, le preguntó al respecto y el director le dijo “sí, que improvisen, como en Amores Perros”. Para las ´pulgas de Arriaga. Inmediatamente – y supongo que hecho una furia aunque eso no lo especificó en las entrevistas – le aclaró que cada línea había sido escrita por él.  “Ah caray, yo pensé que habían improvisado, como se ve tan natural”.

Fuego es la primera de Arriaga como director. Acostumbro no enterarme de la trama y procuro no leer mucho de la película para estar abierto a lo que veré en la pantalla pero, aquí en particular, hay algo de expectativa.  ¿Qué veremos? ¿Se repite otra vez el azar como factor que entreteje a personajes disímbolos y alejados entre sí? ¿Será una variante de Amores Perros, Babel o 21 Gramos, con flashbacks de dar miedo y diálogos revueltos a diestra y siniestra para evidenciar originalidad y seso intelectual? Correcto, no olvidemos que no se dedica a hacer guiones fáciles de consumo hollywoodense, hay que ir preprados.  Habrá que estar pendiente para verla, especialmente su duración en cartelera, aquí donde vivo apenas acaba de llegar la de Diego Luna, Abel, y las películas de esa especie muy a fuerza duran la semana.





domingo, 18 de julio de 2010

SECTOR 9





     Por Joaquín Peña Arana


     La segregación es la primera y fácil lectura. Es lo que salta a la vista. Como no pensarlo, están en Johannesburgo, donde ya tienen sus propias tensiones raciales agravadas por la llegada de casi dos millones de alienígenas famélicos, violentos e incultos.

     Wikus van de Merwe es hasta cierto punto predecible: su pulcritud extremus nos está diciendo desde el principio que algo le va a ocurrir. No es tan dificil adivinarlo. Pero como dicen en el lugar donde vivo, mas sin embargo eso no demerita el sobresaliente trabajo que realiza el actor Sharlto Copley (quien de repente me recuerda a Steve Carrell) en el proceso de alejarse del personaje inicial, un burócrata quien es nombrado el responsable para desalojar a  los langostinos - como son llamados los alienígenas despectivamente -  hasta que las circunstancias lo vuelvan mental y físicamente uno de ellos.

     Sector 9 es una película de estereotipos, sin que esto signifique denostarla. Al contrario, es un filme sobresaliente en su narrativa, estructura, realización. Sí, los blancos son lo que mandan, tienen el control y las armas, son crueles y ambiciosos, pero ¿y los nigerianos, sádicos, supersticiosos? ¿Qué tal si un día Canadá hace una película semejante y los malos malos malos son una sarta de mexicanos incultos que se la pasan chupando, maldiciendo y causando destrozos? Los langostinos no son tampoco peritas en dulce pero resulta que entre los cientos de miles hay dos o tres pensantes, es más, son científicos que han invertido 20 años para intentar salir del planeta. Me suena como la historias de éxito de algunos cientos de mexicanos en Estados Unidos confrontada con la de los otros miles que viven en el círculo de 9 a a 5, de la ayuda social o que se caracterizan por llegar a un barrio y convertirlo en un microcosmos de ruido, desorden y suciedad.  

     En sí, la segregación racial en Sector 9 es sólo una parte de la trama pero no es la trama en sí. Me recuerda a Robocop o El Vengador del Futuro en algunos sentidos. Detrás de la historia y el protagonista cuya vida común es alterada, prevalece la exacta certeza que todo gira alrededor del poder,la dominación,el dinero. No importa cuántos mueran.





lunes, 12 de julio de 2010

¿LA MALDICIÓN DE WRITE THE FUTURE?





   Por Joaquín Peña Arana      


     En un comercial de tres minutos Alejandro González Iñárritu creó un portentoso fresco de la profunda influencia social y mediática que ejerce el futbol en el mundo donde el capricho de la fama o hundise en la ruina  depende a partir del éxito o fracaso de una jugada.

     Dentro del mundillo del cine se habla de La Maldición de Blade Runner. Es posible que las generaciones actuales piensen que una parte de las marcas comerciales que ahí aparecen fueron inventadas para la película, pero no. Luego de su estreno en 1982 algunas corporaciones tuvieron un vuelco del que jamás se recuperaron, y miren que eran de las más sólidas de ese entonces:  Atari, RCA, Bell, Pan Am, la Coca Cola no sucumbió pero estaba por lanzar la New Coke que por poco le cuesta la cabeza.  Si bien hay otras como Budweiser y TDK que nunca han tenido problemas, en el colectivo del cine se quedó la idea que la película de Ridley Scott está salada.

      Ahora, se quiere ver un paralelismo con el portentoso Write The Future. Nomás revisen el saldo final del Mundial: Franck Ribéry, ¡au revoir! Wayne Rooney ¡good bye! Fabio Cannavaro  ¡arrivederci capitano! Y adiós también a los sueños narcisistas de Cristiano Ronaldo. Ronaldhino,uta, a él ni lo convocaron. Hasta Roger Federer salió perjudicado, este año no llegó a la final de Wimbledon.

     Los que más saben de futbol pueden ubicar a la multiplicidad de jugadores que aparecen en el comercial. Todos quedaron fuera. Y no faltó el observador que creyó ver, en la escena final cuando Ronaldo va a realizar su disparo, que la barrera viste camisetas de un naranja intenso.  Al único que le fue bien fue a González Iñárritu. Y qué caray, hasta en eso se parece Write The Future a Blade Runner ¿o a poco le ha ido de la fregada a Scott?

FLOOD!




     Por Joaquín Peña Arana
    

    Dicen que todo comenzó con Aeropuerto, de 1970. En realidad, antes de esa película ya se habían realizado algunos filmes donde varios personajes a partir de un hecho catastrófico o se ven obligados a interrelacionarse o bien se narra su experiencia personal en esecontexto. En el caso de Aeropuerto, más bien podríamos calificarla de película de suspenso o thriller y su atractivo principal fue la fulgurencia de su elenco: Burt Lancaster, Dean Martin, Jaqueline Bisset y George Kennedy. 

     El género de las películas de desastre, como tal, nació y murió con los años setenta aunque otras producciones posteriores han sido etiquetadas con el rubro.  Las estelares, las meras meras, son Aeropuerto, La Aventura del Poseidón, Infierno en la Torre y Terremeto. Como todo género que irrumpe en la pantalla, dio pie a que se realizaran una multiplicidad de películas semejantes, no pasó mucho para que la televisión gringa adoptara el género,  casi siempre ambientadas en un pueblo remoto o aterrizando los acontecimientos en algún estadio de no mucha fama o un parque de diversiones, por aquello del presupuesto. Llegó a ocurrir que aparecieran actores de televisión haciendo sus peores papeles o estrellas de cine con su carrera en caída libre.

     Aunque estas producciones se realizaban para la televisión, aquí en el país llegaron a exhibirse en circuitos comerciales. Así es como recuerdo haber visto Flood!, que ahora sé data de 1976 y de la cual no recuerdo con certeza cuál fue el nombre que le pusieron en español aunque no dudo que se hayan quemado demasiado las pestañas y hayan optado por algo así como Inundación.  En el caso de Flood!, ahora me resulta curioso que el pueblo en peligro se llame Brownsville aunque el Brownsville que yo conozco está junto a un río y para poder visitar esa ciudad necesito una visa.  Sé de algunas personas para quienes perder su visa les representa, en verdad, un desastre.

FILMAR CON GIBSON

                                             foto: Joaquín Peña Arana
  

     Por Joaquín Peña Arana


     Bueno, eso de filmar con Gibson es un decir, pero estar a cosa de 30 metros del actor/productor/director ya fue correr con buena fortuna siendo uno todavía simple mortal. 

     Hubieran visto.  Brownsville, Texas, estaba vuelta loca más o menos el 7 de junio. Todo comenzó porque alguien le dijo que otra persona le confió que una prima le aseguró que habían visto a Mel Gibson cenando en un Chili´s.  Todo parece indicar que, efectivamente, salir por piernas huyendo del asedio de la gente.  Sí, Mel Gibson estaba en la ciudad.

A la prensa se le dio chance  de estar un rato en un aspecto de la filmación. Esta vez Gibson no venía de director sino actor, la película se llama Cómo Pasé mis Vacaciones de Verano, se estrena el año que viene y, bueno, la trama no parece dejar bien parado a nuestro país, pero esa es otra historia.

Para no hacer tan largo esto, la oportunidad de ver la filmación fue un ratito, menos de media hora, pero suficiente para darse cuenta que filmar es cosa de locos y también de lo más aburrido.  La escena era sencilla. Gibson hace una llamada en un teléfono público, una negrita le aborda, él le da billete o algo así y  ella se va gritando de alegría. Pero para la escena cerraron la calle, aislaron a una cuadra a la redonda, movilizaron como a 15 o 20 extras, llevaron equipo como para filmar dos días, como se supone que estaban en California trajeron varios autos con placas de allá cuya única chamba era dar vueltas y vueltas. Y toda la escena era eso: Gibson hablando por teléfono.

Por cierto, la caseta telefónica también la colocaron de utilería. Al día siguiente ya no estaba.  
     

lunes, 21 de junio de 2010

AY MONSI






     Por Joaquín Peña Arana


     Monsi sabía de cine nacional más que cualquiera. Eso dicen quienes lo conocieron, leyeron sus crónicas, libros sobre el tema, charlaron con él, lo entrevistaron, lo escucharon en la tele o en la radio.  Tuvo un programa sobre el tema, El Cine y La Crítica, en Radio UNAM. 

     Monsi formó parte de una generación irrepetible, esa, la que irrumpió en los sesentas. Fueron más allá de ser llanos intelectuales apantallabobos de café y se lanzaron al activismo, la militancia, el desarrollo de proyectos.  Y Monsi, le entró, con textos, crónicas, guiones, pero para mí lo más curioso fue que accediera a actuar, en papelitos furris, pero relevantes.

    Como En Este Pueblo No Hay Ladrones eran tantos, Monsi aparece un ratillo, nada más. Pero en Los Caifanes es otro boleto.

     Hasta donde dejé este texto no encontré referencia alguna de cómo le hizo Juan Ibañez para convencerlo de interpretar al Santa Claus borrachín.  Es un personaje de lo más patético, cruel, triste. Y luego la cámara no tuvo piedad, el propio Monsi sabía cómo lo iban a sacar, así, con esos acercamientos que hacen todavía más grotesca la imagen. 

     Yo nada más quiero recordarlo en estas dos películas por lo que son, por lo que representan y porque él está en ellas. Será que ya me serené, asumí mi luto, pero todavía me da tristeza saberlo ausente. Ya lo dijo Elena: qué vamos a hacer sin ti, Monsi.


domingo, 13 de junio de 2010

EL GUIÓN: MÉDULA DE UN ACTO DE FE



      Por Joaquín Peña Arana       


     En el principio, la película fue una idea. Así de simple. Alguien leyó una novela, un poema, iba por la calle y se le vino algo a la mente, se peleó con la pareja, conoció a un escritor de ciencia ficción súper picudo, le agarró coraje a un magnate del periodismo, leyó una notita furris en el rinconcito de un periódico acerca de cómo un pueblo linchó a unos trabajadores universitarios, iba en un viaje de esos que transforman la vida y ¡zas! se le ocurrió algo que luego se convirtió en road movie. Así pueden surgir los grandes temas del cine.  

    En Los Abrazos Rotos Harry Caine, guionista ciego, da un paseo acompañado por Diego. El muchacho le comenta una idea que tuvo  para un guión de cine. Harry se interesa y no lo piensa más: regresan a la casa para escribirlo. La escena siguiente nos muestra cómo desarrollan la idea: Diego opina, propone y Harry, pese a la monumental diferencia de edades,  aprueba y alienta. 

      El cineasta o es una suerte de predicador de tele dotado de un taleto para convencer a la gente o está rodeado de personas que en verdad lo quieren al punto de jugársela con él o es un terco que acaba por convencer para que ya no esté molestando o de plano tiene mucha suerte.  Escritas en las cuartillas se ven tan simples películas como Amores Perros, El Padrino, Canoa, Annie Hall, ya no digamos las locuras de Jodorowsky y especies parecidas. Pero en la pantalla esas palabras traducidas en imágenes no han dejado de impactarnos.

     Cómo se habría visto Kubrick contándole a alguien “oye, tengo guión para un peliculón de poca. Empieza con unas escenas en África donde hay una aldea de homo sapiens a los que se les aparece un monolito que hace un ruido extraño. Al día siguiente descubren la primer arma del mundo, un fémur. Días después pelean contra una tribu rival, se quedan con una reserva de agua en disputa y de repente ¡pum! el líder tira el hueso al aire y aparece en la pantalla un viaje espacial a la luna. ¿A poco no está de pocamadre?”.