domingo, 2 de septiembre de 2012

¿Y LA FRIDA DE LUIS VALDEZ?





Por Joaquín Peña Arana


Allá por 1987, se estrenó una película que dramatizaba la vida de Richard Steven Valenzuela, mejor conocido como Ritchie Valens. Fue un exitazo. Su director, Luis Valdez,  se catapultó a los cuernos de la luna. 

Con ese vuelo, anunció su siguiente gran proyecto: la biografía de Frida Kahlo y Diego Rivera.

“¡Oh, pues claro. Una película así sólo puede ser dirigida por Luis Valdez”. No es una declaración real pero con ella quiero ilustrar lo alta que era la estima en que se le tenía, en particular en la comunidad de habla hispana en Estados Unidos. Todo iba muy bien hasta que se dio a conocer el nombre de la futura Frida Kahlo:  

“¿QUEEEEEÉ???? ¿CÓMO QUE LAURA SAN GIACOMO????”

Pos sí.  En cuanto trascendió que Luis Valdez había elegido a esa actriz de ascendencia italiana,  todo se acabó. La presión fue demasiada y el proyecto se vino abajo. Años después tuvo un segundo intento, con Jennifer Lopez como protagonista, pero la JLo se fue a hacer una de acción y el asunto se fue al caño. Con Valdez fuera del camino y la fridomanía esparcida por el mundo, a Salma Hayek las cosas se le dieron en bandeja de plata.

Lo que me pregunto, a la fecha, es esto.  ¿Por qué quisieron quemar en leña verde a Luis Valdez por lo de Laura San Giacomo y no hubo quien dijera pío por la elección de Lou Diamond Phillips como Ritchie Valens?. Sí, es cierto que tiene la piel morena pero fuera de eso, así que digamos mexicano mexicano, no es.  Recordemos que en Estados Unidos cuenta mucho el origen étnico (cuántas veces no escuchamos enfatizar “es que es mitad indio, mitad ruso, mitad italiano, tiene sangre japonesa”).  Phillips nació en una base naval gringa en las Filipinas,  hijo de un oficial y una mujer llamada Lucina Aranas. Veamos a Salma Hayek: es demasiado morena para ser Frida y no tan delgada, pero ya ven, ¿quién se la hizo de bronca, quién, quién?

El caso es que Luis Valdez de ese golpe no se recuperó. No digo que su carrera hubiera terminado y él se la pase en las cantinas chillando, es que desde entonces ya no lo pelan los grandes reflectores del mundillo hollywoodense.  Las cosas se relajaron con los años, pero como que ya no volvió a ser igual.

Hagan de cuenta cuando, en un matrimonio, se llegan a pelear al punto de mentarse la madre y agarrarse a golpes. Ya no es lo mismo.






No hay comentarios:

Publicar un comentario